El buen trato es un conjunto de comportamientos positivos y alentadores para con las personas (incluidos los niños) en situación de gran vulnerabilidad. Éste favorece el crecimiento y desarrollo personal de los niños, así como el reconocimiento, la empatía, la comunicación y el respeto por el prójimo. La participación de los niños es otro de los pilares del concepto de buen trato: éstos deben poder expresar sus propias opiniones y construir una imagen positiva de sí mismos. La escuela es uno de los ambientes en la cual permite a los niños y niñas desarrollar estrategias de comunicación y solución de problemas usando como herramienta los valores aprendidos en el hogar.